Los comienzos de la literatura en la Argentina
Fines del siglo XIX
Desde mediados del siglo pasado, los gobiernos argentinos manifestaron su intención de constituir una sociedad abierta. Se convocaron a todos los hombres de buena voluntad, se les aseguró la libertad civil y los derechos políticos si optaban por naturalizarse. No se les preguntaba cuáles eran sus orígenes étnicos o creencias religiosas: bastaba su voluntad de habitar el suelo argentino.
La nacionalidad argentina incluía a todos sus habitantes y se desarrollaba en armónica convivencia con otras nacionalidades. Pero a fines del siglo XIX, la situación empezó a cambiar: la sociedad local se hacía cada vez más conflictiva; reclamos de colonos, obreros, radicales, huelgas. Muchos cambiaron el credo de la tolerancia por el de la desconfianza.
Ya en 1902 la «Ley de Residencia», autorizando al gobierno a deportar extranjeros, sentó un precedente que se completó en 1910 con la «Ley de defensa nacional» que versaba sobre la admisión de extranjeros y limitaba la difusión de ideas y propaganda política. En un primer momento, la discriminación hacia la población indígena también fue amplia y científicamente justificada: el indio era el enemigo de la élite que afirmaba una identidad nacionalista. En un segundo paso, el enemigo fue el inmigrante desagradecido. Luego vendrán los «cabecitas negras», para momentos de conflicto y de crisis siempre hay a mano alguien que exculpe las propias incapacidades.
Fines del siglo XX
La Argentina moderna surge a principios del siglo XX como un resultado inmediato de la inmigración masiva; esa afirmación no ha sido controvertida jamás. Pero se trata de un fenómeno histórico que reviste características multilaterales y complejas como el hecho de que no haya un «nosotros» homogéneo para designar al «otro».
A fines del siglo XX, coexisten nuevos mitos, nuevas percepciones del «otro». Desde la mitad del siglo XX, la disminución de la inmigración europea trajo aparejados fenómenos: uno de ellos, la inmigración de países limítrofes (Bolivia, Paraguay, Chile) más Perú, que paulatinamente representan la mayor parte de la inmigración en argentina.
Origen de los inmigrantes hasta 1940:
|
Nacionalidad |
Cantidad |
Porcentaje
sobre el total |
|
Italiana |
2.970.000 |
44,9 % |
|
Española |
2.080.000 |
31,5 % |
|
Francesa |
239.000 |
3,6 % |
|
Polaca |
180.000 |
2,7 % |
|
Rusa |
177.000 |
2,7 % |
|
Turca |
174.000 |
2,6 % |
|
Alemana |
152.000 |
2,3 % |
|
Austrohúngara |
111.000 |
1,7 % |
|
Británica |
75.000 |
1,1 % |
|
Portuguesa |
65.000 |
1,0 % |
|
Yugoslava |
48.000 |
0,7 % |
|
Suiza |
44.000 |
0,7 % |
|
Belga |
26.000 |
0,4 % |
|
Danesa |
18.000 |
0,3 % |
|
Estadounidense |
12.000 |
0,2 % |
|
Neerlandesa |
10.000 |
0,2 % |
|
Sueca |
7.000 |
0,1 % |
|
Otras nacionalidades |
223.000 |
3,4 % |
|
Total |
6.611.000 |
|
Motivos por los cuales han migrado
Las inmigraciones italiana y española fueron las dos más numerosas e importantes hacia la Argentina. La mayoría de los argentinos tienen descendencia completa o parcialmente italiana y/o española. Esto hizo que Argentina tenga una fuerte influencia de las culturas en cuanto a lenguaje, tradiciones y costumbres.
Italia
España
Las causas de la inmigración española
fueron la pobreza, el servicio militar obligatorio y las condiciones rurales.
Los inmigrantes de este país provenían de ciudades importantes de este país.
Francia
La inmigración se debió al alto grado de asimilación cultural, mezcla con otros inmigrantes europeos, en el caso de los inmigrantes vascos franceses a que tenían un trasfondo cultural distinto al del resto de franceses, y en el caso de zonas como el noroeste y Cuyo a la falta de importantes colonias francesas donde se asentaran los inmigrantes franceses para trabajar en cultivos o ganadería.
Alemania
La inmigración alemana fue motivada
en parte por la intolerancia religiosa y la guerra en Europa Central, así como
por difíciles condiciones económicas.
Rusia
Muchos de los inmigrantes rusos que
llegaron a la Argentina pertenecen al pueblo judío. Al llegar, solían
identificarse y sentirse más familiares con la cultura y tradiciones judías en
sí, que con la cultura rusa en general, aunque la mayoría conservaron costumbres
rusas como el idioma.
Polonia
Los inicios de la migración polaca a
gran escala con destino a Argentina datan de la última década del siglo XIX.
El país sufría de una gran inestabilidad
política, económica y social; problemas a los que pronto se sumaron los
conflictos armados. La alta tasa de desocupación, la caída de salarios y la
consecuente precarización de las condiciones de vida y trabajo fueron otros de
los motivos.
Modo de vida de los inmigrantes
Argentina y Uruguay fue el primer
hogar de muchos inmigrantes recién llegados de la Inmigración europea al país.
En él se mezclaba gente de todos los idiomas y nacionalidades.
Estos vivían, todos juntos en lugares denominados conventillos, que eran tipos de vivienda urbana colectiva. Se trata de viviendas donde una familia o un grupo de hombres solos alquilaban cuartos. Los servicios (como comedor y baños) solían ser comunes para todos.
Muchas veces el conventillo representaba el uso tardío de casas residenciales o petits hotels en vecindarios que habían descendido de categoría social. Solían presentar malas condiciones sanitarias.
Entorno social de la época
Con
la presencia del inmigrante, hay una construcción permanente de ideas e
imágenes por medio de las cuáles, una comunidad dada percibe sus diferencias a
través del otro, sea éste social, étnico o cultural. Este «ajeno» es definido
siempre en función de un “nosotros” que se supone idéntico y que se instituye
mediante la exclusión.
Se entiende que los mecanismos de discriminación producen la construcción del «otro»,
acarreando racismo y xenofobia. El racismo deriva de la incapacidad
que algunas personas tienen para enfrentarse con la diferencia, con el otro.
Cuando la diferencia no es entendida como un aporte que enriquezca a la
comunidad, sino como un argumento para segregar a los diferentes, se les acusa
de todos los males
Un país en el que un dicho popular sostiene que “acá no hay racismo porque no hay negros”, tiene un problema con la discriminación.
El
Juguete Rabioso es una novela narrada y protagonizada por el propio personaje
central, Silvio Astier. Éste es un muchacho Argentino de diecisiete años que se
dispuso a relatar la fina línea que existe entre, ser lector y ser escritor de
novelas, y como él ha llegado a escribir sus propias memorias. Éste es, por
tanto un relato autobiográfico que juega con la idea utópica de que las novelas
son capaces de cambiar la vida de las personas.
Esta
pasión comenzó, cuando un viejo comerciante lo “introdujo”, a la lectura a los catorce
años. Este dato, que da comienzo a la
novela, es muy importante, ya que lo que viene a continuación es el relato de
las dificultades y trabajos a los que él se tenía que enfrentar para poder
tener acceso a la literatura. El hecho de que haya sido “introducido" a la
literatura, nos hace pensar como un ámbito restringido y de propiedad
particular puede llegar a ser tan particular.
Tipo de texto
E
C ¿Qué opina sobre la realidad política de antes y la de ahora?
- Realmente pienso que no ha cambiado
mucho, ya que la desigualdad sigue presente, la injusticia, la corrupción, las
malas decisiones, entre muchas otras cosas.
Con respecto a la
literatura, ¿nota alguna diferencia con el paso de los años?
- Sí. Considero que el modo de escritura
cambió un poco, ya que antes se usaba mucho la metáfora, y gracias a eso
aprendías a trabajar la mente. Ahora, se escribe tan detalladamente que parece
que lo lees para entretenerte y nada más. Además, las viejas historias son
contadas a base de experiencias muy sentimentales, hasta escalofriantes, que te
lleva a pensar que vale la pena leer semejante relato.
¿Qué tipo de
literatura, en relación a las épocas, le gusta más y por qué?
- Prefiero la literatura antigua. Porque
son historias muy profundas, algunas que los mismos autores tuvieron que pasar
y, ese tipo me parece más interesante.
¿Cuáles son sus
autores preferidos? ¿Por qué?
- Algunos de mis autores preferidos son
Baudelaire, Dostoievski y Baroja. Porque son escritores de novelas de
aventuras, al estilo Rocambole.
¿Cuáles son los
secretos que esconden sus novelas?
- En mis novelas están volcadas mis
ideas o pensamientos de lo que era la realidad de mi época para mí. También,
las cuento a base de lo que conocí recorriendo, en trasporte público o a pie,
mi ciudad.
No
sé si realmente son “los secretos de mis novelas”, pero en ellas estoy yo.
Quien logra encontrar las cosas ocultas que tienen mis palabras, logra saber
más de mí.











No hay comentarios:
Los comentarios nuevos no están permitidos.